viernes, 25 de febrero de 2011

ROBERTO BAGGIO, LA GRACIA DIVINA ITALIANA.


Roberto Baggio es un futbolista inclasificable. Superdotado como un Johan Cruyff, y provisto de un fuerte carácter al estilo de un Eric Cantona, siempre permanecerá en los anales del fútbol de alto nivel como un caso aparte. Il Divino Codino (‘la coleta divina’), un jugador atípico que se quedó a un lanzamiento penal de la gloria suprema, supo hacerse un sitio como verdadera leyenda del fútbol italiano.

La historia de Roberto Baggio es la de un delantero extraordinario por la naturaleza que, sin embargo, tuvo que hacer gala de un coraje increíble para conseguir imponerse a base de sacrificio y de sufrimiento, por culpa de las lesiones recurrentes en la rodilla derecha. Se trataba de un jugador de instinto, que compensaba el no ser especialmente corpulento (1,74 m y 73 kilos) con una técnica individual sin parangón y una inteligencia inusual a la hora de leer el juego. El elegante Baggio ejerció toda su carrera en Italia, desde su debut en el Lanerossi Vicenza (en 1982, en la tercera división italiana) hasta que colgó las botas en el Brescia, en 2004.

Por todos los rincones del planeta, decenas de miles de tifosi sucumbieron a los encantos de este atípico cerebro goleador, que marcó 205 tantos en la Serie A. “Baggio no es un ‘nueve’, pero tampoco un ‘diez’. Es un ‘nueve y medio’”, señaló en su momento Michel Platini, el actual Presidente de la UEFA, al hablar de los comienzos de su sucesor como director de juego del Juventus de Turín.

Italia, a sus pies
Baggio, natural de Caldogno, pequeña localidad del Véneto, hizo sus pinitos futbolísticos en las categorías menores del Lanerossi Vicenza. Allí metió la friolera de 110 goles en 120 partidos, que le sirvieron además para debutar dos años más tarde en el primer equipo, con apenas 15 años. Sin embargo, en el último partido de la temporada 1984/85, contra el Rimini (que a la sazón entrenaba un tal Arrigo Sacchi), sufrió una gravísima lesión en la rodilla derecha. Al cabo de una interminable rehabilitación, tardó un año y medio en regresar a los terrenos de juego. Era el primer capítulo de un rosario de lesiones que, con cada recaída, iba a poner en peligro el resto de su carrera.

Durante aquel largo periodo de baja, el jugador atravesó por una profunda crisis espiritual y, finalmente, decidió convertirse al budismo. “Eso me ayudó a controlar mejor mis pensamientos”, precisó este ferviente budista que antes de los partidos se entregaba a sesiones de meditación en solitario.

A lo largo de cinco campañas, Baggio pasó a defender los colores del Fiorentina (39 goles en 94 encuentros). La Fiore lo había fichado previamente a su lesión, y accedió a esperar 18 meses antes de verlo debutar. Un gesto que el delantero no olvidaría jamás, hasta tal punto que, en abril de 1991, en su primera campaña en el Juventus, se negó a tirar un penal contra la Viola antes de ir a saludar a sus antiguos tifosi, quienes habían digerido mal su marcha a Turín.

Las cinco temporadas que pasó en la Juve fueron las de la consagración y el reconocimiento de su talento, con la conquista de una liga, una Copa de Italia y una Copa de la UEFA, además del brazalete de capitán, un título de Jugador Mundial de la FIFA, 78 goles marcados y su consolidación internacional. Pero al regresar de la Copa Mundial de la FIFA 1994, volvió a lesionarse, tras haber marcado un golazo contra el Padua. En sus cinco meses en el dique seco, asistió impotente a la eclosión de un joven talento a quien el nuevo entrenador, Marcello Lippi, prefería: un tal Alessandro Del Piero…

Contra la voluntad de la afición bianconera, Baggio fue traspasado al Milan, donde, asociado en ataque a George Weah y Dejan Savicevic, se adjudicó un segundo scudetto consecutivo. Sin embargo, a pesar de sus goles, su técnica y su exquisito toque de balón, su progresión siguió viéndose entorpecida por su rodilla, y por una gran incomprensión a cargo de varios de sus entrenadores. “Ya no hay sitio para los poetas en el fútbol moderno”, le espetó Óscar Washington Tabárez cuando, en los albores de la temporada 1996/97, Baggio se quejó por no ser utilizado lo suficiente.

Tras un paso exitoso por el Bolonia, donde anotó 23 tantos en el curso 1997/98 (el mejor total de su carrera), tuvo otra etapa menos destacada en el Inter de Milán, entre 1998 y 2000. Finalmente, Baggio iba a pasar sus cuatro últimas temporadas como futbolista en el Brescia, al que mantuvo en la Serie A con 45 dianas en 95 encuentros. El 16 de mayo de 2004, a cinco minutos de la conclusión del Milan-Brescia (4-2), abandonó el césped por última vez mientras todo San Siro, puesto en pie, le tributaba una prolongada ovación.

La maldición de los penales
Su trayectoria con la Nazionale Azzurra también estuvo marcada por una relación de amor y odio. Tras un debut satisfactorio contra Holanda (1-0), en noviembre de 1988, firmó su primer gol como internacional el 22 de abril de 1989, con un soberbio lanzamiento de falta frente a Uruguay. Durante la Copa Mundial de la FIFA Italia 1990, Azeglio Vicini empezó sentándole en el banquillo. Tras sacarle en el último partido de la primera fase, contra Checoslovaquia, marcó un gol antológico, al partir desde su campo para deshacerse de medio equipo contrario. Fue el gol más bonito del campeonato, y uno de los mejores de la historia de la Copa Mundial.

A pesar de ello, solamente entró en juego en el minuto 73 de la semifinal, saldada con derrota ante Argentina en la tanda de penales. “Vicini me dijo que me veía cansado. ¡Si tenía 23 años! Me habría comido la hierba por ser titular en ese partido”, se lamentaba Baggio. Para consolarse, metió otro gol en el partido por el tercer puesto, contra Inglaterra (2-1).

Cuatro años más tarde, en Estados Unidos, Baggio alcanzó la cúspide de su arte. Sus tantos vitales en los minutos finales de los partidos contra Nigeria y España, más sus dos dianas en la semifinal contra Bulgaria, catapultaron a los tricampeones mundiales hasta la final. Pero Roby se presentó tocado ante Brasil, hasta el punto de tener que ser infiltrado antes del partido. Al cabo de 120 minutos de un partido insípido, fue el último hombre que tomó carrerilla desde el punto fatídico en una nueva tanda de penales. Sin embargo, su lanzamiento se marchó por encima del larguero, poniendo fin así a las esperanzas italianas. “Yo estaba allí en cuerpo y espíritu, y mi concentración era perfecta. Pero me sentía tan agotado que opté por tirar a romperla”, explicó.

De forma simbólica, al cabo de otros cuatro años, inició en Francia su tercera fase final mundialista anotando la pena máxima del empate ante Chile, después de haber servido el primer tanto a Christian Vieri. Sin embargo, 30 años después de la rivalidad Sandro Mazzola-Gianni Rivera en México, Cesare Maldini optó por resolver la disyuntiva entre Baggio y Alessandro Del Piero alternándolos en la titularidad. Aun así, Baggio marcó ante Austria su noveno tanto en una fase final, y esta vez sí transformó su lanzamiento en la tanda de penales contra Francia, en cuartos de final. Pese a todo, la Squadra Azzurra volvió a quedar apeada en ese lance fatídico.

En 2002, el rey de los regresos llegó a acariciar la disputa de una cuarta fase final mundialista, dado que estaba metiendo un gol tras otro en el Brescia. Pero Giovanni Trapattoni, pese a la presión de la opinión pública, no lo seleccionó, e Italia cayó eliminada en octavos de final.

El 15 de mayo de 2004, Roby colgó las botas y se dedicó a su labor de Embajador de Buena Voluntad de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). De esa forma, se recorrió el mundo para defender importantes causas humanitarias, hasta que, en noviembre de 2010, recibió en Hiroshima el prestigioso World Peace Award, que concede la asamblea de ganadores del Premio Nobel de la Paz. “En comparación con este premio, los demás éxitos personales y profesionales se antojan insignificantes”, comentó entonces Baggio.

Pero Baggio nunca ha abandonado del todo el fútbol italiano y, tras el fracaso de la Nazionale en Sudáfrica, aceptó en agosto de 2010 el puesto de responsable del área técnica de la Asociación Italiana de Fútbol, con atención especial a la formación de los jóvenes jugadores.

Un regreso que suscitó la unanimidad en Italia, todavía nostálgica de las hazañas de este futbolista que rompió moldes.

Fuente: www.fifa.com

CURSOS DE ITALIANO PARA ADULTOS 2011.


La Società Dante Alighieri Comitato de Valparaiso informa que su Nueva Sede, en funcionamiento desde el Lunes 21 de febrero, es en 5 Norte 217 Viña del Mar.

Como ha sido durante dècadas el programa para el año 2011 ofrece:

* Clases de italiano para adultos en nivel Elemental, Medio, Superior, Conversaciòn
* Cursos personalizados de 15 horas acadèmicas en horarios flexibles a convenir con los interesados
* Lectura Dantis
* Visiones de Italia
* Conferencias una vez al mes
* Biblioteca
Pueden participar de estas actividades socios, amigos, estudiantes universitarios, ciudadanos italianos y pùblico en general.

Las clases comenzaràn el 1 de abril del 2011

Descuentos en cursos regulares para profesores, Apoderados y exalumnos de Scuole Italiane.

Cuerpo Docente de la Dante Comitato di Valparaiso:
Profesor Albino Misseroni
Profesora Rina Andreani
Profesora Ledda Carrazola
Profesora Marina Mazzolà
Profesora Flavia Misseroni
Profesora maria Gabriela Vaccarezza

Horario de atenciòn de lunes a viernes de 15.30 a 19.30 horas
Fono-Fax:2978733
dantevalparaiso@tie.cl

viernes, 11 de febrero de 2011

ALEMANIA NO PUEDE CON ITALIA (1-1)


Giusseppe Rossi evitó que la selección de Italia cayera frente a Alemania, con un gol en el minuto 81, en partido amistoso internacional disputado en Dortmund, donde el tanto de los germanos lo anotó el delantero Miroslav Klose (16).

Este partido era una reedición de la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, disputada en el mismo estadio de Dortmund y en el que Italia ganó 2-0 tras cumplirse el tiempo reglamentario.

Tras este resultado, Alemania sigue teniendo pendiente ganar a Italia desde 1995. El seleccionador germano, Joachim Loew, había prevenido a los suyos de la peligrosidad transalpina apuntando recientemente la derrota local ante la Nazionale en el Mundial 2006 y el empate le dio la razón.

"Este empate me parece lógico. Este equipo de Italia es muy rápido a la contra, tiene muy buenos jugadores y nos planteó muchos problemas", estimó tras la contienda el propio Loew, que vio a los suyos "menos fluidos" de lo que acostumbran.

La nueva Italia, relanzada después de su mala actuación en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 gracias a Cesare Prandelli, supo plantar cara a la Alemania de Loew, subcampeona europea y tercera en Sudáfrica.

"Fue un buen partido, un partido atractivo, con dos equipos que querían jugar bien y ganar. Podríamos haberlo hecho mejor, pero estoy muy satisfecho. Nos medimos a uno de los mejores equipos del mundo", afirmó Prandelli tras el duelo, que calificó del "mejor partido" reciente de sus pupilos.

Una clara imagen del cambio sufrido por La Squadra Azzurra con su nuevo técnico es que jugó, especialmente el primer cuarto de hora, sin complejos.

Las aceleraciones de Giampalo Pazzini (7) y de Antonio Cassano (11) hacían que los germanos temieran lo peor, y los defensas locales llegaron a mostrarse inseguros, hasta que Klose abrió el marcador.

Siempre el goleador
Suplente en su club, el Bayern Múnich, el máximo goleador alemán en activo aprovechó un desvío de Mesut Oezil de un centro de Thomas Mueller para anotar su gol número 59 en 106 partidos internacionales.

Pero los jugadores de Prandelli no perdieron el ánimo. En la segunda mitad, Italia siguió mostrándose atrevida y, tras las salidas del terreno de juego de Philipp Lahm y Klose, Alemania parecía debilitarse, lo que se confirmó con el tanto de Rossi a falta de nueve minutos para los 90.

Italia puede que todavía esté en plena reconstrucción pero todavía no ha perdido su etiqueta de bestia negra para Alemania.

EX ALUMNOS DE LA SCUOLA CELEBRAN SUS 50 AÑOS EN MARATÓN DE ROMA.

Se trata de un grupo de amigos, ex compañeros de la Scuola Italiana y amantes del trote. Además, harán gira por el país.

Con poleras y número estampados en el pecho. Y trotando entre cientos de corredores.
Así festejarán sus 50 años seis amigos empresarios y residentes en esta zona, que decidieron festejar en Europa y haciendo lo que les gusta, el medio siglo.
Todos de origen italiano, tomarán parte en la próxima versión de la Maratón de Roma.
Se trata de Renzo Caimi, Héctor Bacigalupo, Pier Luigi Costa, Gino Bianchetti, Fernando Ansaldi y Francisco Harrison.
Para esto, entrenan duro desde el año pasado, incluso compitiendo, tomando en consideración que será un trayecto de 42 kilómetros el que deberán superar. Y con el mejor tiempo.

chileno-italianos
Según explicó Renzo Caimi, "celebraremos el cumpleaños corriendo una maratón, la Maratón de Roma, el próximo 20 de marzo. Somos un grupo de origen italiano, que es lo que nos une".
Explicó además que se trata de una gira que la vienen organizando desde hace algunos años.
"Esto lo planificamos hace un par de años y estamos entrenando hace cinco meses, hoy entrenamos cuatro a cinco días a la semana, entre 50 y 70 kilometros semanales en esta zona".
Respecto de cómo se les ocurrió la idea, Caimi explicó que "somos todos empresarios en distintos rubros y ámbitos, y somos todos amigos desde la infancia", cuando cursaban sus estudios en la Scuola Italiana de Valparaíso, por lo que la idea la llevan años madurando.
Caimi destacó que entre los maratonistas hay uno que acaba de operarse de meniscos y está en plena recuperación. "Pier Luigi, a dos meses de la maratón, tuvo que ir al quirófano", dijo Renzo Caimi, pero aseguró que están esperanzados en que logrará recuperarse a tiempo.
Además, se refirió a lo que significa para ellos correr una maratón, considerando que no son maratonistas habituales.
"Lograr correr una maratón completa para los que no somos maratonista y a los 50 años, es una desafio enorme", dijo.
A fin de llegar a tiempo y tener un breve periodo de adaptación, el grupo viajará a Italia el 15 de marzo.
En tanto, después de la prueba, realizarán un tour por distintas ciudades de Italia, que prolongarán por un par de semanas.

Pablo Ramos

pramos@mercuriovalpo.cl

martes, 8 de febrero de 2011

NUEVA SEDE DE LA DANTE ALGHIERI COMITATO VALPARAÍSO.


La Sociedad Cultural Dante Alighieri (Comité Valparaíso) está preparando su nueva sede ubicada en 5 NORTE 217, Viña del Mar, donde retomarán sus actividades el próximo 21 de febrero.
Fono: 2978733
E-mail: dantevalparaiso@tie.cl
Horario de atención: desde el 21 de febrero de 15:30 a 19:30 hrs.

IL PALAZZO FAVA, POR EDUARDO MARZI.



In mezzo al Bologna Art First, fiera internazionale di arte contemporanea, sesta versione, intitolata “Se un giorno d’inverno un viaggiatore”, che ha preso le strade e gli spazi pubblici della cittá gli scorsi 27, 28 e 29 gennaio, e che ha significato l’apertura straordinaria di musei e palazzi il sabato sera dalle 19:00 fino a mezzanotte, é emerso come punto di spicco la riapertura dopo restauro di Palazzo Fava.

Venerdí 28 gennaio Palazzo Fava si é aperto come Palazzo delle Esposizioni, restaurato e restituito alla cittá dopo quattro anni di lavori, con mostre di opere appartenenti alla Fondazione Cassa di Risparmio in Bologna, e che si organizzano al piano terra con la collezione di arte moderna, dove sono esposte, tra altre, opere di Giacomo Balla, Umberto Boccioni, Giorgio de Chirico, Lucio Fontana e Giorgio Morandi; al piano nobile la collezione di arte antica, dove troviamo Giuseppe Maria Crespi, Donato Creti, il Guercino e Guido Reni, e al piano galleria fotografie di Bologna all’inizio del XX secolo e della Bologna di oggi, a cura di Leonardo Piccinini e Viola Emaldi.

Ma sicuramente il gioiello del palazzo sono gli affreschi dei giovani Annibale, Agostino e Ludovico Carracci, che si trovano al piano nobile e raffigurano temi mitologici: le storie di Europa, le imprese di Giasone e parte delle gesta di Enea.

Sulla costruzione stessa (un bell’esempio del rinascimento bolognese) e la famiglia che da il nome al palazzo: “Scrigno di una delle pietre miliari della civiltà pittorica bolognese, il palazzo, costruito negli anni '80 del XVI secolo per Filippo Fava, personalità di spicco di una delle più importanti famiglie bolognesi, presenta una elegante facciata rinascimentale in laterizio vivificata da modanature ed elementi decorativi in arenaria, come gli intrecci di volute e baccelli di fava, il simbolo araldico della famiglia.” (Leonardo Piccinini).

Quello che fa piú piacere a uno di Valparaiso é vedere come con una temperatura uguale a 0°, sulle strade si trovavano migliaia di persone con voglia di scoprire o riscorpire la loro antica cittá con interventi di arte moderna, che a volte possono essere condivise e altre no, ma che emozionano lo stesso al far uscire delle riscaldate case tante persone con voglia di avvicinarsi all’arte, e che é una cosa che si fa embrionariamente al nostro porto e forse si potrá sviluppare nei seguenti anni.

RECENSIÓN "LAS INFLUENCIAS DE CESARE ZAVATTINI EN EL CINE CHILENO", POR HUGO MARZI.



RECENSIÓN

CUNEO NASH, Silvio: “Las influencias de Cesare Zavattini en el cine chileno” Universidad de Valparaíso – Editorial, Valparaíso, 2.010, 67 páginas.

Este libro cuyo comentario inicio es el segundo que se presentó al público lector salido de la pluma (aunque razonablemente esto dicho de modo metafórico) del joven profesor y novel autor Silvio Cuneo en el 2.010, el primero fue “Cine y Derecho penal”, este el segundo fue puesto en circulación en agosto del año pasado en la Casa d’ Italia en Viña del Mar, contando con el patrocinio de la Región Emilia Romagna, se trata de una edición bilingüe, en castellano se encuentra su texto entre las páginas 9 y 40 y en italiano se vierte en las páginas 41 a 67, siendo la traducción obra de la joven Profesora Daniela Marzi, Presidenta de la Asociación Emilianos-Romagnolos de Valparaíso, como se deja constancia en la breve presentación.

La obra tiene una división tetrapartita: la primera, titulada “Vittorio De Sica y Cesare Zavattini”, en que se recuerda a los films “Ladrones de bicicleta”, “Roma, ciudad abierta” y “La tierra tiembla”, en que se destaca a los Directores Vittorio De Sica, Roberto Rosellini y Luchino Visconti a quien se los caracteriza como pilares del neorralismo, para después extenderse y demostrar el vínculo inescindible de De Sica y Zavattini; la segunda, “Zavattini teórico del neorrealismo italiano” en que el autor en un conciso texto que indica preparación y conocimiento demuestra fundamentalmente lo que el epígrafe afirma: la tercera, “Influencias de Zavattini en el cine chileno”, empieza con la verdad inconcusa del influjo del neorrealismo italiano en el cine mundial, para extenderse luego en su influencia en el cine latinoamericano, para concentrarse después en demostrar la influencia de Zavattini en los principales Directores de cine chileno de la segunda mitad del siglo pasado: Patricio Kaulen, Álvaro Covacevic, Miguel Littin y con reservas incluye a Raúl Ruiz: y, la última cuarta parte, la destina al examen, de “Zavattini en Valparaíso. Análisis particular de Aldo Francia para dárnoslo a conocer de manera paladina, examinando los dos largos largometrajes de este último “Valparaíso, mi amor” de 1.967 y “Ya no basta con rezar” de 1.972.

Finalmente, a propósito de “Valparaíso, mi amor” en su filmación se utilizó como locación la Posta Infantil del antiguo Hospital “Dr. Enrique Deformes” de Valparaíso (donde actualmente se yergue el adefesio del Congreso Nacional), donde ejercía su profesión de médico-funcionario especialista en pediatría el Doctor Francia, junto entre otros al también pediatra Doctor Rubén Campos Mori, a quien le pidió que actuara en su película y lo hizo como el enérgico médico que le niega la hospitalización al infante enfermo, a este le escuché que uno de sus recuerdos más imborrables fue haber visto en una visita a su hija que vivía en Alemania “Valparaíso, mi amor” doblado al alemán. Se trataba de dos pediatras humanistas y de excelencia que durante más de cinco décadas del siglo pasado se repartieron la atención de los infantes descendientes de los miembros de la colectividad italiana de la conurbación denominada Gran Valparaíso.

HUGO E. MARZI RIVERA
ABOGADO